XXX años siguiendo el camino de Su Redención

Llega otro 17 de enero, un día que para nuestra Cofradía no pasa desapercibido al recordar la fecha de la aprobación de nuestros estatutos de mano de Monseñor Antonio Villaplana, que en paz descanse, aquel día de 1991.

Desde aquel día hasta hoy, los hermanos de la Redención hemos visto la constante evolución y crecimiento que la penitencial de rojo y negro ha protagonizado, la llegada de Nuestro Titular, el Señor de la Redención, Nuestro Padre Jesús de la Misericordia y de Nuestra Madre de la Divina Gracia, cada momento ha sido único, igual que lo es cada Domingo de Ramos, cuando el hermano secretario llama a los hijos de la Redención ya preparados en el patio de las MM Benedictinas para llevar nuestros pasos a golpe de horqueta, igual que se ha hecho desde la fundación.

En un año tan especial, en el que la pandemia sigue azotando nuestra vida, un sencillo acto como la Solemne Eucaristía que celebramos en nuestra sede canónica es el testimonio más fuerte de fe en Él, en Nuestro Señor de la Redención, renovando el compromiso de seguir su camino, recordando a los hermanos que ya gozan de su presencia, y pidiendo por el fin de esta pandemia.

Hoy se cumplen XXX años de Redención por León, y todos los hermanos, desde nuestras casas, debemos de tener en este día una oración a nuestro Misericordioso Redentor y a su Bendita Madre, para poder estar pronto celebrando nuestra fraternidad y con el convencimiento de que por siempre, habrá Redención. 

¡Que sea enhorabuena, hermanos!